Signos de alarma durante el embarazo PDF Imprimir E-mail
Lunes, 06 de Junio de 2011 09:12

Se conoce como embarazo al período comprendido entre  la fecundación del óvulo por el espermatozoide, hasta el momento del parto. En este se incluyen los procesos físicos de crecimiento y desarrollo del feto en el útero de la madre y también los importantes cambios que experimenta esta última.

Durante el transcurso del embarazo pueden presentarse algunas complicaciones o signos que pueden servir de alarma para identificar alguna  anormalidad en el transcurso del mismo.

En los primeros tres meses de embarazo lo más frecuente es que se presente un aborto; el cual puede manifestarse de varias maneras.  La amenaza de aborto es un cuadro caracterizado por dolor en la parte baja del abdomen sin sangrado.  Es importante determinar el sitio de origen del dolor, ya que la presencia de una infección de vías urinarias también puede tener la misma característica.

Si se presenta dolor en la parte baja del abdomen, con sangrado por vagina  y en ocasiones acompañado de dolor lumbar, lo más probable es que se trate de un aborto en curso; y si al examen médico se detecta el cuello uterino dilatado, se lo cataloga como aborto inevitable.

Si el sangrado es escaso y de coloración obscura  y al examen ecográfico se encuentra que el embrión no ha crecido o en su defecto el saco gestacional está vacío,  se trata de un aborto diferido o de un embarazo sin embrión (huevo huero)

Cuando el embarazo está más avanzado, por arriba de las 20 semanas, debe vigilarse el crecimiento materno - fetal, peso materno, presión arterial, crecimiento abdominal tanto en altura como en perímetro y el crecimiento fetal que se lo realiza por ecografía, la misma que nos indica el estado de bienestar fetal y si existe alguna complicación o malformación fetal.

La presencia de contracciones uterinas frecuentes y que van aumentando en duración y en intensidad indican el inicio de un trabajo de parto; si el tiempo de embarazo indica que el feto todavía no está maduro, lo correcto es inhibir estas contracciones y mejorar las condiciones obstétricas.  Se determinará el bienestar fetal por medio de exámenes adecuados como ecografía  y monitoreo fetal.

Solamente cuando las condiciones obstétricas indiquen que el feto está maduro y que puede nacer sin problemas se dejará progresar el trabajo de parto; y cuando llegue el momento siempre es recomendable tener la ayuda de un especialista en neonatología para recibir al nuevo ser y brindarle la atención necesaria inmediatamente después del parto.

A continuación describimos algunos signos de alarma

* Las náuseas y vómitos en el primer trimestre persistentes pueden llevar a la madre a una deshidratación y a una pérdida de peso importante. En este caso la madre debe ser hospitalizada para recibir líquidos y los nutrientes perdidos vía intravenosa, y en el tercer trimestre nos puede alertar sobre aumento de la presión arterial, situación que es muy grave para la madre embarazada.

* Sangrado vaginal: Pequeñas cantidades, manchas de color oscuro rojo, con o sin dolor del bajo vientre, en cualquier trimestre del embarazo.

* Dolor o ardor al orinar: Si siente molestias o ardor al orinar debe consultar con el médico. Es necesario hacer un análisis de orina para poder descartar cualquier tipo de infección urinaria.

* Fiebre: Ante la aparición de fiebre, especialmente si es alta y de forma persistente, se puede estar en presencia de algún tipo de infección. Por eso es necesaria la consulta para poder actuar frente a cualquier tipo de mal que pueda afectar al feto, no se debe auto medicar.

* Hinchazón de manos o pies en forma rápida especialmente al final del embarazo.

* Aumento o disminución en la producción de orina: Está relacionado también con una infección urinaria.

* Pérdida de líquido amniótico o rotura de agua de fuente: Sentirá un líquido tibio, de olor similar al semen y de un color blancuzco con grumos o no.

* Contracciones uterinas: un dolor que se asemeja al dolor en la menstruación. Puede sentirse en la espalda y en el bajo vientre con endurecimiento del mismo.

* Trastornos visuales o auditivos: que pueden ser visión borrosa, destellos, visión doble, oír como campanas o tintineo.

* Cefaleas persistentes: pueden llegar a ser la consecuencia de un cambio en la presión arterial de la madre. La hipertensión es frecuente que se presente al final del embarazo, en pacientes primerizas, jóvenes o edad avanzada, puede relacionarse también con la preeclampsia, una enfermedad la cual sus consecuencias son muy graves pudiendo llegar a ser fatales.

* Disminución de movimientos fetales: Si los movimientos fetales disminuyen considerablemente o directamente están ausentes se debe concurrir al médico para realizar un monitoreo y un examen ecográfico para verificar vitalidad fetal o complicaciones fetales.

Por lo tanto si estamos frente a una mujer embarazada hay que explicarle de la manera  más fácil y sencilla y si es  posible con ejemplos,  graficas,  y con palabras entendibles que acuda al servicio de  emergencia a la revisión y verificación de vitalidad fetal u otra complicación durante el embarazo. Para evitar